• MJosepi nombre es Josep Muñoz. Empiezo mi carrera profesional como terapeuta en el año 91, formado en diferentes disciplinas (quiromsaje, reflexología, quiropraxia, masaje tradicional tailandés, balneoterapia, reiki, etc.). Poco tiempo después empiezo a estudiar Taiji y Qigong de la mano del maestro Sebastián González.

• En 1998, obtengo la titulación de profesor/monitor de Tai chi chuan por la Asociación Catalana de Tai Chi Chuan/Chikung/Choy Li Fut (representante de la Plum Blossom International Federation). Posteriormente tomo contacto con la familia Yang y adapto mi práctica al estilo tradicional. Desde entonces he estado impartiendo clases regulares en diferentes pueblos de la costa brava.

• En 2006, viajo hasta Beijing para obtener el título de profesor/monitor de Qigong para la salud, otorgado por la “Chinese Medical Association”.

• En 2007, empiezo mi formación como acupuntor en la escuela Heilpraktiker Institut de Barcelona. También en este año propongo un curso de formación en Qigong a esta misma escuela. Desde entonces ejerzo como profesor en los cursos de formación de Monitores de Qigong para la salud.

• En 2009, viajo de nuevo a Beijing para obtener un postgraduado en acupuntura y moxibustión. Propongo un curso de Digitopuntura y empiezo a ejercer como profesor de Digitopuntura en la escuela Heilpraktiker.En este mismo año Ediciones Tao publica mi primer libro, titulado: “Qigong para regular órganos y emociones”.

• En 2011, y después de seis años de desarrollo, el método de Qigong para regular órganos y emociones ya tiene nombre: Corazón del Tao. Hago un registro del método y de la marca, además de solicitar los permisos para crear una asociación de Qigong, a través de la cual poder difundir el nuevo método y las practicas energéticas en general.

• En 2012 sale a la luz mi segundo libro: “Qigong corazón del Tao, un camino hacia la salud emocional”, el libro del método.

• En 2013 sale a la luz mi tercer libro: “Qigong para la salud, fundamentos de la práctica energética”.

• En verano de 2013 regreso de nuevo a la Universidad de Medicina China de Beijing, para realizar un curso de Qigong médico, avalado por la WFAS (World Federation of Acupuncture-Moxibustión Societies).

• En verano de 2016 vuelvo a Beijing para realizar un curso avanzado de Qigong Médico, por la “Beijing Traditional Medicine Training Center of WFAS”.

• El mismo verano de 2016 también me formo en el método Guo Lin Qi Gong, por la Asociación anti cáncer de Beijing (2016).

• En la actualidad imparto cursos de formación de Qigong para la salud y Digitopuntura en Barcelona, así como talleres y seminarios para presentar y difundir “Qigong Corazón del Tao” en diferentes lugares de la geografía española.

ORÍGENES

Me gustaría explicarte como fueron los orígenes del Qigong Corazón del Tao. Las primeras ideas del método surgieron alrededor del año 2005, a raíz de una crisis personal (es curioso que siempre suceda así). En aquel momento necesitaba encontrar una vía de escape a una sensación de presión interna que amenazaba con estallar, pero que quedaba bloqueada en el intento de manifestarse externamente, lo cual me provocaba todo tipo de trastornos. Entonces ya era profesor de Taiji y de Qigong, conocía perfectamente sus efectos terapéuticos, así que recurrí a estas técnicas en busca de ayuda. Sin embargo, las series de ejercicios que yo conocía eran demasiado globales, trataban el organismo en su conjunto, tal vez algún trastorno orgánico concreto, pero no había nada relacionado con las emociones.

Después de experimentar, sin mucho resultado, con lo que tenía a mi alcance y ante la imposibilidad de recurrir a ayudas externas (mi maestro estaba demasiado lejos de casa y me resultaba imposible acudir a sus clases), decidí que me sería más fácil y rápido si intentaba desarrollar algo por mi cuenta. Así que, tomando como base la teoría de los cinco elementos de la Medicina Tradicional China, empecé a buscar ejercicios que influyeran sobre los órganos principales, suponiendo que, si actuaba sobre la energía de un órgano, también lo haría sobre su emoción relacionada. Y así fue. En realidad encontré que el desequilibrio podía provenir de dos caminos opuestos, es decir, o bien un órgano desequilibrado causaba un cierto estado de ánimo negativo, o un estado de ánimo negativo causaba un desequilibrio en el órgano. Por ejemplo: un estancamiento de Qi en el hígado puede producir un carácter irritable, pero también una irritación importante (enfado, discusión, bronca, etc.), producirá un estancamiento del Qi hepático. Dos caminos diferentes para un mismo trastorno. Pero, ¿cuál era el mecanismo de enlace?, es decir, ¿había alguna manera de actuar sobre los dos desequilibrios a la vez? La respuesta llegó de nuevo con las teorías de la Medicina China, que hablaban del movimiento energético natural. Cada órgano, además de su funcionamiento fisiológico tiene una función energética, y esta puede desequilibrarse tanto por un trastorno funcional como por un trastorno emocional que repercuta sobre él. En ambos casos el movimiento energético natural se ve afectado. Por consiguiente, si recuperamos el movimiento, tanto el órgano como la emoción volverán a equilibrarse. Ya tenía el punto de partida. Era el momento de poner en marcha la maquinaria del Qigong.

La clave estaba en el movimiento energético. Con esta premisa fui recopilando ejercicios para los cinco órganos principales. Primero eran movimientos conocidos, después algunos de ellos variaron según la necesidad requerida. Otros surgieron espontáneamente. Al principio eran ejercicios sueltos, sin un orden natural. Podías escoger uno u otro al azar o siguiendo la necesidad del momento. Luego empezaron a encajar cada uno en su sitio, formando una serie encadenada.

A día de hoy, unos cuantos años después de aquella primera idea, después de pruebas, rectificaciones y descartes, pienso que el método ha quedado lo suficientemente compacto a la vez que sencillo, como para poder ser presentado de una manera “oficial”, es decir, que resulte asequible a cualquiera que se interese por su salud.

Quiero darte la bienvenida a esta “nueva” interpretación del Qigong, una idea que va más allá de una simple tabla de ejercicios. Se trata de un concepto global donde cada uno de nosotros tiene la posibilidad de entender, gestionar y regular sus propias emociones. Avanzar hacia una toma de consciencia que deje atrás las reacciones emocionales regidas por instintos primarios. Si comprendemos lo que son, cómo nos influyen y cómo nos arrastran hacia el sufrimiento, podremos poner en marcha mecanismos conscientes que nos ayuden a conocerlas y controlarlas (no reprimirlas), y en última instancia gestionarlas para transformarlas en algo más elevado. Esto nos va a dar una de las mayores cualidades del ser humano evolucionado: la capacidad de elegir libremente nuestro estado de conciencia. Aumentar nuestra vibración y transmitirla a los que nos rodean. Este es el trabajo de aquellos que sueñan con cambiar el mundo sin violencia. En esto consiste la evolución espiritual.

Esta es mi pequeña aportación al cambio de paradigma que muchos estamos esperando, un cambio que, sin lugar a dudas, empieza y termina dentro de cada uno de nosotros. Todos estamos en el camino. Es el momento de iniciar el viaje.